Desde los primeros cuadernos de bocetos hasta la escuela digital actual, cada etapa ha estado marcada por decisiones concretas sobre cómo enseñar a mirar la ciudad.
El proyecto nace en un taller de dibujo al aire libre en el centro de Guadalajara. La idea inicial era simple: reunir a un grupo pequeño para dibujar fachadas y plazas con perspectiva, sin prisa y con atención al detalle.
Tras dos años de sesiones presenciales, el archivo de referencias fotográficas y bocetos creció hasta volverse inmanejable en papel. Ese mismo año publicamos los primeros ejercicios de perspectiva en línea, con fotografías propias de calles y mercados.
La necesidad de mantener la práctica artística a distancia nos llevó a estructurar rutas de aprendizaje claras: dibujo arquitectónico, acuarela de escenas cotidianas y fotografía urbana. Cada ruta con sus propias sesiones visuales y cuadernos de trabajo.
Lanzamos la galería urbana para mostrar los trabajos de estudiantes y profesores. No es un escaparate decorativo: cada pieza incluye notas sobre el proceso, la luz ambiental y las decisiones de composición, para que sirva de material de estudio.
Hoy el atelier cuenta con una comunidad activa que comparte referencias, critica constructiva y organiza salidas periódicas. La escuela sigue siendo un proyecto pequeño, pero con una base sólida de ejercicios, archivos y métodos probados en clase.
A lo largo de los años hemos trabajado con escuelas de arte, talleres de arquitectura y colectivos de fotografía urbana que comparten nuestra manera de mirar la ciudad.
Colaboración en ejercicios de perspectiva y visitas guiadas a fachadas históricas del centro.
Proyectos conjuntos de fotografía callejera y registro de escenas cotidianas en mercados y plazas.
Intercambio de referencias visuales y sesiones abiertas de pintura al aire libre.
Uso compartido de material de referencia para documentar la evolución de los espacios urbanos.
Franzosischkurseinparis nació de una convicción sencilla: la ciudad es el mejor taller de dibujo y fotografía. No enseñamos técnicas abstractas, sino a mirar fachadas, mercados y esquinas con ojos de artista.
Empezamos en 2016 con un cuaderno de bocetos y una cámara prestada, recorriendo barrios de Guadalajara y París. De esas caminatas salieron los primeros ejercicios de perspectiva que hoy forman parte de nuestros cursos.
Diseñamos rutas de aprendizaje para personas que quieren dibujar la arquitectura de su ciudad, fotografiar escenas cotidianas o simplemente llevar un cuaderno de bocetos sin miedo. No exigimos formación previa, solo curiosidad.
Cada curso combina clases visuales, ejercicios de perspectiva y sesiones prácticas con acuarela o fotografía. Trabajamos con referencias reales: fachadas, plazas, cafés y estaciones, para que cada trazo tenga un contexto concreto.
Hablamos claro, sin promesas vacías. Creemos en la práctica constante, en el error como parte del proceso y en la observación como herramienta principal. Si algo no funciona, lo ajustamos y seguimos dibujando.
La luz ambiental de una tarde, la geometría de una escalera, el gesto de alguien en un mercado. Esos detalles cotidianos son nuestro material de trabajo y la razón por la que seguimos ampliando el archivo de referencias.